¿Para qué sirven los retenes?
Los retenes están diseñados para evitar la fuga de aceites y fluidos en sistemas mecánicos, manteniendo el sellado entre partes móviles como ejes y carcasas.
Su función principal es conservar la lubricación interna y evitar la entrada de contaminantes como polvo, agua o residuos que puedan dañar el sistema.
Un retén en mal estado puede provocar fugas, pérdida de lubricación y fallas en maquinaria.
